Son varios los factores por los que considero que el vino, en general, sufre un maltrato en la hostelería que no beneficia a nadie. Voy a intentar exponerlos, esperando que esto algún día cambie.
1. Precio abusivo por parte de algunos restauradores.
2. Maridaje poco afortunado con las características gastronómicas del restaurante.
3. Mantenimiento y almacenaje de las botellas poco adecuado, que redunda en un producto en mal estado.
4. Gestión incorrecta en la selección/gestión de los vinos.
Podrían ser más, pero creo que si estos 4 puntos se tratasen con la debida cautela, todos ganaríamos, ya que si los clientes están satisfechos, es muy probable que el consumo aumente.
Desgraciadamente, en pocos días he tenido 2 ejemplos que corroboran este maltrato al que aludo.
El primero lo comenté hace un tiempo en un foro de Verma, donde expuse mi reflexión después de comer en el mesón de un Parador Nacional de Madrid.